No solo se destacan por expandir sus operaciones de manera orgánica, sino que a lo largo de su trayectoria, Procter & Gamble -que hoy tiene 22 marcas de productos en el país- ha adquirido importantes empresas y reconocidas marcas.
Las más destacadas a nivel mundial han sido la adquisición de Richardson Vicks; las líneas de tocador Clairol y Wella y Gillette; mientras que a nivel local las de Surfac (con las marcas Magia Blanca y Ayudín) y la línea de detergente de Colgate Palmolive Perú, entre ellas Ña Pancha, Invicto, Blanca Nieve y Caricia.
Por si fuera poco, esta es una estrategia de crecimiento que seguirá activa, porque continúan evaluando nuevas oportunidades y eso incluye también al Perú, siempre y cuando estas empresas o marcas se ajusten con el portafolio de la compañía y generen la sinergia necesaria.
Pese a ser todavía una operación pequeña para la multinacional (dependiendo desde donde se mire), la subsidiaria peruana se ha convertido en la ‘quinceañera’ con la que todos quieren bailar y en una de las más atractivas de Latinoamérica.
Y es que sin duda es una de las operaciones que más repuntan. Claro está, ayudada por el desempeño económico del país, mostrando tres trimestres de crecimiento pico, lo que ha motivado que en los últimos cinco años el CEO de la corporación visite tres veces el Perú.
Aunque no solo sus resultados financieros llaman la atención, sino también su talento humano, que incluso se exporta a las demás casas comerciales del mundo. Es así que hoy dos de sus vicepresidentes y dos de sus gerentes generales son peruanos; así como también herramientas financieras y tecnológicas.
Todo este mix de resultados ha conllevado a que Procter & Gamble Perú -inmersa en especial en la categoría de cuidado personal y de limpieza para el hogar- concrete por parte de la corporación la aprobación de una inyección de capital por US$ 30 millones, pese a la crisis internacional, a fin de ampliar la capacidad de sus línea de detergentes y pañales y su centro de distribución.
Como parte de este plan de ampliación, que ya comenzó, la empresa adquirió recientemente, en vista de estar al tope de su capacidad instalada, un terreno adyacente a su planta (antes de la empresa Fima), iniciando así un replanteamiento del ‘layout’ de la fábrica para acomodar de la mejor manera los espacios, proceso que concluirá a fines de este año.
Este desembolso demuestra la visión a largo plazo de P&G en el país, ya que está dirigido a atender la demanda proyectada para los próximos cinco años.
Tras cuatro años de estar presentes en el mercado con la marcas Ace y Camay a través de la importadora peruana E. Guinea S.A., la estadounidense Procter & Gamble (P&G) decide el 9 de enero de 1956, con un total de 10 trabajadores, constituirse en el Perú, iniciando así su apuesta por el país.
En 1958 instalan una planta en la Av. Materiales (Cercado de Lima) para producir a nivel local algunas de sus marcas, como Camay y años más tarde Ace, entre otras.
Enfocados en seguir creciendo, bajo su nueva denominación social Deterperú, compran la fábrica de aceites San Jacinto y adquieren las marcas Riviera y Sapolio (vendida luego). En 1997 regresan a ser Procter & Gamble del Perú, nombre que mantienen hasta nuestros días.
Con más de cinco décadas haciendo historia, P&G Perú cuenta ya con 350 empleados directos y no solo ha aprovechado su ‘expertise’ y el conocimiento de su gente para crecer localmente, sino en ser una de las más eficientes en la región proveyéndoles a otras subsidiarias del conglomerado, exportando a Panamá, Bolivia, Ecuador y Centroamérica. Hoy tiene cinco marcas de exportación.
Publication: Diario Gestion
Provider: Diario Gestión
February 2, 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
P&G aún evalúa compra de empresas y marcas en el Perú
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